como hacer una obra de teatro en familia paso a paso

En familia: Jugamos a producir teatro

No es pasión de papá y/o mamá y, muchísimo menos, de abuelos. ¡Menudos artistas tenemos en casa! Cuántas veces les habremos dicho que dejaran de hacer teatro, que lo suyo es puro teatro o que son unos teatreros

En decenas de ocasiones nos hemos quedado con la boca abierta al comprobar la imaginación que tienen cuando en grupo, con los amiguitos o los primos, juegan por imitación a las mamás, a las profesiones, a películas; cuando improvisan, fabrican disfraces y “cabañas” o inventan coreografías de sus canciones favoritas. ¡Qué imaginación tienen!

Claro que son unos teatreros, los mejores. Y la dramatización, el juego que más les fascina siempre, no importa la edad. Por eso en esta ocasión os proponemos hacer una obra de teatro en casa, en familia. Paso a paso, hoy jugamos a producir teatro para que logréis convertir esta representación en el mejor colofón de unas vacaciones o de una reunión veraniega con los abuelos, los tíos, los primos o, sencillamente, los amigos.  

Paso 1: Elegimos una obra espectacular para representar

Estamos jugando, por lo que es evidente que debemos tener en cuenta las preferencias de nuestros actores. Pero necesitamos una historia para representar y básicamente tenemos dos opciones

Escoger un cuento infantil, clásico o popular, una fábula o un relato mágico. En Internet hay muchos guiones de teatro infantil, en algunos caso incluso clasificados por edades y número de actores. 

Trabajar la improvisación y estimular la fantasía animando a nuestros pequeños grandes artistas a que elaboren ellos mismos el guión de su propia historia. Esta opción es la más espectacular porque la imaginación de los niños es infinita. Para ayudarles, determinaremos un tema genérico: unos aventureros piratas, una selva de animales, los sufridos “cacharros” de la cocina o los instrumentos musicales, personajes de cuentos… 

Elegido el tema, nos sentamos en círculo y empezamos. Por ejemplo: “Érase una vez un león…”. Pasamos la palabra al que se sienta a nuestra derecha para que continúe la historia conforme a su imaginación. Y así, sucesivamente, vamos elaborando el eje interpretativo, el texto/guión, con el que posteriormente trabajaremos.

Paso 2: Designamos un director/animador de la producción teatral

El director/animador será la persona que propicie la motivación en todo el proceso de la producción teatral, creando muy buen ambiente entre todos los participantes; poniendo orden mediante normas justificadas y coherentes; teniendo la última palabra a la hora de determinar todos los elementos necesarios para la función; y usando toda su creatividad para poder sumar todas las propuestas que realicen los miembros de esta familiar compañía teatral. 

El amor es, al final, el principal ingrediente del director/animador. Y seguro que a ti te sobra, más si cabe, si has sido tú el que ha propuesto incorporar el teatro a vuestras vivencias familiares. Desde el comienzo habrás tomado la riendas de esta particular compañía de teatro, incluso supervisado el guión de la obra a representar. No puedes escaparte, acabas de ser designado director de escenografía.

Paso 3: Repartimos papeles

Este es el paso más difícil, porque ni en las mejores familias se lograr seguir un criterio ciento por cien perfecto y democrático. Un método sería, una vez hecha una lectura conjunta del guión definitivo, que cada actor/actriz eligiese libremente el papel que le gustaría representar. Pero corremos el riesgo de que los protagonistas se los pidan “los de siempre”, es decir, los niños más extrovertidos.

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Otra opción sería hacerlo al azar, dando a todos las mismas oportunidades. Pero hay que tener en cuenta que con esta metodología no suelen encontrarse a gusto los niños más tímidos e introvertidos. 

Finalmente, y como se trata de una función familiar, lo que debe prevalecer es divertirse y más si en la representación van a participar adultos y niños de distintas edades. Este criterio, la diversión, debería ser determinante para repartir papeles.

Paso 4: Los ensayos, el montaje y el vestuario de la obra

A diferencia de los anteriores, este es el paso más entretenido y lúdico. En los ratos de ensayo, cada actor va ir aprendiéndose su papel, pero a su manera. Estamos de vacaciones y no vamos a memorizar guiones al pie de la letra. Si a alguien le resulta sencillo memorizar, perfecto; que a otra persona le resulta imposible, le ayudaremos a que encuentre la forma de representar su papel con sus palabras. Lo fundamental es ensayar juntos el mayor tiempo posible para conocer el papel propio y el de los demás, saber cuándo hay que actuar y, juntos de nuevo, corregir, adaptar y mejorar.

Para el montaje de la obra, necesitaremos un escenario y, a falta de teatro, lo ideal es que sea un espacio amplio y despejado de elementos de mobiliario que nosotros podamos decorar para la ocasión. Los decorados tienen que ser coloridos, pero muy sencillos para evitar tropiezos con objetos y cambios de ambiente que retrasen la representación. Para el vestuario, nuestro consejo es que uséis la imaginación, os olvidéis de disfraces que se compran y los elaboréis vosotros mismos con prendas viejas que tengáis en casa, cartones, cajas o bolsas de basura

Si en nuestra obra de teatro familiar intervienen animales y/o objetos, lo ideal es que evitemos el uso de máscaras o elementos que tapen la cara de los niños y resten expresividad a su representación: ¡mejor maquillaje! Practicar la elaboración de los mismos es una actividad con la que suelen disfrutar mucho pequeños y grandes.

Paso 5: Representación y/o estreno

Fundamental, determinar una fecha y una hora para el estreno. Tras una comida familiar, servido ya el café y dada nuestra costumbre de alargar la sobremesa, podría ser el momento perfecto. Si optamos por un estreno de tarde/noche, mejor antes de la cena. 

La representación va a ser un éxito, de eso no cabe duda. Es importante que como colofón se prepare un momento coral en el que todos los personajes intervengan a la vez, una gran fiesta para celebrar feliz final de nuestra obra teatral y nuestra vivencia como compañía teatral familiar. La música es fundamental para este instante de ovación y reconocimiento, por lo que los niños deben elegir un tema/canción e, incluso, inventar una sencilla coreografía a la que puedan sumarse, los espectadores.

Ya sabes cómo hacer una obra de teatro en familia paso a paso. Ponte en marcha y admírate de lo que somos capaces de hacer y sentir cuando ponemos teatro en nuestras vidas. Viéndolo o representándolo, en la infancia o en la edad adulta y fundamentalmente, en familia, porque el teatro siempre define y, sobre todo, une.